La tecnología y yo
La tecnología y yo tenemos una relación extraña. Nos amamos, nos odiamos, nos volvemos a amar, nos peleamos, tenemos sexo de reconciliación y volvemos a estar juntos unos días antes de que alguno se entere de que el otro le sacó la vuelta con la wifla de la hija de su vecina qeu no paraba de visitarlo aunque él se hacía el muy inocente y...
No, bueno, yo hablaba de la tecnología, por supuesto...
En fin, fuera de bromas, el asunto es el siguiente: no me considero tonta ni menos diestra que el promedio de gente en lo que a tecnología se refiere. Muy al contrario, creo que suelo aprender cosas nuevas bastante rápido y no con dificultad. Sin embargo, la tecnología a mí me juega muy sucio y por más que procure entenderla, siempre me sale con alguna gracia, con alguna sorpresa antes por mí desconocida (obvio, si no, no sería sorpresa) que hace que los tiros me salgan por la culata.![]()
Y esa relación extraña, obsesiva y pasional fue la que me llevó la siguiente idea: "hey, ¿por qué no hago un blog para hablarles de esto? A lo mejor y lo encuentran divertido. Sí, eso voy a hacer."
Pero, oh, el destino. Oh, la ironía. Me meto a una reconocida página de blogs a armar el mío propio y me doy con el primer problema: la página no quiere registrarme. No es que diera mal mis datos, no es que no se leyera el caption, no. Nada de eso. Simplemente no los puede registrar y ya. O, más a lo Cervantes, no le da la gana de registrarme y ya. Le rogué, le imploré, me puse de rodillas frente al monitor hasta que el clic preciso junto con las palabras mágicas ("¡¡FUNCIONA YA, PORQUERÍA DEL DEMONIO!!") hicieron que pudiera registrarme en la coctelera. Por eso me ven aquí. Soy Verónica. Mucho gusto. Encantada. Igualmente.![]()
Siguiente anécdota: armar un blog bonito, con un diseño que le vaya más o menos a mi personalidad. Desgarrador fracaso: no tienen mucho para elegir y yo no podía decidirme. Y claro, ni que se diga de crear mi propio blog, programando todo yo misma. Eso ya va más allá de mis capacidades. Terminé decidiéndome por el formato que ven ahora mismo, ése que tiene una especie de paquete de microsoft en la parte de arriba a la izquierda. Podríamos decir que el el paquete de Verotriciosoft. Ése donde vienen todos los programas necesarios para ponerse de cabeza con las compus y para escribir lo qeu a uno le apetezca cuando le dan ganas de quejarse de una cosilla o dos.
De manera que los dejo con la misión de instalar este programa en sus vidas - si quieren, claro. Como quien dice, mire sin compromiso y si le gusta, vuelva (citado de Alberto Montt en sus dosisdiarias).
Hasta entonces, tengan un feliz ordenador.